Comunidades
Las comunidades artesanales de México son el corazón vivo del arte popular. A lo largo del país, cada región ha desarrollado especialidades propias que responden a su historia, entorno natural y herencia cultural.
Cada comunidad aporta técnicas, símbolos y estéticas que, en conjunto, conforman la diversidad y la riqueza del arte popular mexicano. Sus creaciones no sólo cumplen funciones utilitarias o decorativas, sino que transmiten memoria, identidad y cosmovisión. Conocerlas es adentrarse en un mosaico cultural que ha dado forma a la identidad mexicana a través de sus oficios.
Amatenango del Valle
Comunidad tseltal localizada en Los Altos de Chiapas es célebre por su tradición alfarera. Mujeres alfareras moldean a mano ollas, cántaros, comales y figuras zoomorfas —como jaguares y palomas— que poseen tanto valor utilitario como simbólico.